La promesa inconclusa de las ciudades en América Latina: una conversación desde Bogotá
En el marco de las Jornadas Internacionales de Ciudades Creativas Bogotá–Kreanta, la Secretaría de Cultura, Recreación y Deporte llevó a cabo un diálogo sobre los desafíos urbanos de la región en el videopodcast Cultura en Iberoamérica: conversaciones desde Bogotá. El episodio convocó al investigador mexicano José Antonio Torre, director del Centro para el Futuro de las Ciudades del Tecnológico de Monterrey, en una conversación que puso en el centro una idea contundente: la urbanización en América Latina ha sido una promesa inconclusa.
Desde una mirada regional y comparada, la conversación abordó los impactos históricos de la urbanización acelerada, las brechas de desigualdad que persisten en las ciudades latinoamericanas y el papel que juegan la gestión pública, la cultura y lo público en la construcción de equidad.
América Latina: una región urbanizada pero desigual
América Latina es hoy una de las regiones más urbanizadas del mundo. Según expuso el invitado, el 81% de la población latinoamericana vive en ciudades, una cifra que supera incluso el promedio global. Sin embargo, este proceso no estuvo acompañado, en muchos casos, por las capacidades institucionales, técnicas y financieras necesarias para garantizar condiciones de vida dignas.
“Millones de personas que empezaron a llegar a las ciudades no recibieron los servicios que las ciudades prometían”, señaló José Antonio Torre. “La promesa de ciudad que generamos en muchas de nuestras urbes —en la mayoría— se tradujo en cinturones de asentamientos irregulares en las periferias: verdaderos cinturones de miseria sin servicios, que, de hecho, en muchos casos siguen vigentes hoy.”
Esta realidad se expresa en asentamientos informales, barrios desconectados de los servicios urbanos y profundas brechas de acceso a derechos fundamentales como la educación, la salud, la cultura y el espacio público.
Infancia y género: un desafío estructural
Uno de los énfasis de la conversación fue el impacto de las desigualdades en la niñez. Actualmente, el 46% de las niñas y niños en América Latina vive en condición de pobreza, una cifra que compromete no solo el presente, sino el futuro de la región.
“Donde debemos poner mucha atención es en que, en muchas ciudades de nuestra región, las niñas y los niños están naciendo en estos lugares: territorios desconectados de la ciudad, con ausencia de servicios de salud, educación y recreación”, advirtió Torre.
Esta reflexión llevó a una pregunta clave: ¿qué responsabilidad tiene la forma en que diseñamos y gestionamos nuestras ciudades en la reproducción de estas desigualdades?
Además, en América Latina, la desigualdad tiene rostro de mujer porque las brechas económicas, laborales y de cuidado afectan de manera desproporcionada a las mujeres. Tal como se señaló en la conversación, por cada 100 hombres en condición de pobreza hay aproximadamente 120 mujeres en la misma situación, una diferencia que se explica, en gran medida, por la sobrecarga de trabajos de cuidado no remunerados y la alta participación femenina en la informalidad. Esta realidad no es solo un problema social o económico: también es urbano, pues la forma en que se diseñan y gestionan las ciudades incide directamente en las oportunidades, el acceso a servicios y la autonomía de millones de mujeres.
Bogotá y Medellín: referentes regionales
En el diálogo se destacó el papel que han jugado ciudades colombianas como Bogotá y Medellín en la construcción de modelos urbanos que priorizan lo público, la cercanía territorial y la inversión social de calidad.
“En América Latina conozco dos ciudades —Medellín y Bogotá— que han avanzado mucho más que el resto en este frente. Seguramente quienes viven aquí identifican todavía muchas carencias; sin embargo, si se comparan con las que existen en otras ciudades que incluso podrían estar económicamente más avanzadas, la diferencia es evidente”, afirmó el investigador. “Esta concepción de lo público y del acceso a oportunidades para todos, independientemente de su condición, me parece fundamental”.
Equipamientos culturales, educativos y recreativos de alta calidad en territorios históricamente excluidos —como bibliotecas, centros culturales y espacios de recreación— fueron señalados como herramientas clave para ampliar las oportunidades, incluso en contextos de pobreza monetaria.
Gestión pública, gobernanza y sostenibilidad financiera
Otro de los ejes centrales de la conversación fue la capacidad de gestión de las ciudades. Se planteó que muchos modelos urbanos extensivos y de baja densidad resultan económicamente inviables, al encarecer la provisión de servicios básicos y limitar la inversión social.
“Hay ciudades que se diseñan de manera que son económicamente inviables”, explicó Torre. “La forma en que diseñamos y gestionamos la ciudad nos habilita —o nos limita— para atender las necesidades sociales”.
En este sentido, se destacó la importancia de modelos de gobernanza urbana que trasciendan los ciclos políticos y articulen al sector público, privado, académico y comunitario en torno a proyectos de largo plazo.
Cuatro ejes para pensar el futuro de las ciudades en América Latina
Desde el Centro para el Futuro de las Ciudades, José Antonio Torre propuso cuatro grandes ejes de acción para transformar las ciudades de la región:
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Repensar el modelo urbano, flexibilizando el uso del suelo para facilitar vivienda, mixtura de usos y espacio público de calidad.
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Renaturalizar la ciudad, recuperando ríos, bosques urbanos y fortaleciendo la adaptación al cambio climático.
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Rediseñar la gobernanza urbana, con modelos más colaborativos y estables en el tiempo.
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Aprovechar la tecnología y la inteligencia artificial para mejorar la gestión urbana y la provisión de servicios.
“Pareciera que, con un plan muy claro y una serie de acciones definidas, podemos resolver el futuro de la ciudad. Pero la ciudad es mucho más compleja que eso. No es un mecanismo ni una máquina que, con un manual y un buen plan, simplemente ejecutando instrucciones, nos lleve automáticamente a un mejor destino” señaló Torre. ”Como señala un pensador urbano de la University College London, la ciudad se parece más a un organismo que a una máquina. Evoluciona todos los días a partir de las decisiones cotidianas que toman los individuos, pero también de las decisiones colectivas que toman las agrupaciones de individuos”.
Cultura, equidad y ciudad: una agenda común
Desde la perspectiva de la Secretaría de Cultura, Recreación y Deporte, esta conversación reafirma el papel estratégico de la cultura en la construcción de ciudades más justas, incluyentes y resilientes. El acceso equitativo a bienes y servicios culturales, recreativos y educativos no solo mejora la calidad de vida, sino que amplía horizontes y reduce brechas históricas.
Este episodio de Cultura en Iberoamérica: conversaciones desde Bogotá dejó una invitación clara: pensar el futuro urbano desde lo público, la cultura y la equidad, reconociendo los avances, pero también los pendientes que aún persisten en las ciudades de América Latina.


