Sala de la EnergÃa, en Maloka
La nueva sala interactiva de Maloka se llama "Movimiento: La energía del pensamiento", y ya se encuentra abierta al público. Cr 68D Nº 24A-51.

La primera parte de la sala interactiva "MOVIMIENTO: LA ENERGÍA DEL PENSAMIENTO", es un proyecto ideado y desarrollado por colombianos, y no solo con el aporte científico de los neurólogos Rodolfo Llinás y Roberto Amador, sino de ingenieros, músicos, actores, diseñadores, realizadores audiovisuales y arquitectos que con su trabajo promueven el interés por el gran motor del universo que es el cerebro humano", afirma la directora de Maloka, Nohora Elizabeth Hoyos.
En la nueva sala, los visitantes podrán entender cómo ha sido la evolución del cerebro a través de diferentes organismos, desde la esponja hasta el Homo Sapiens. "Se explicará cómo se generan el movimiento, la predicción y la intencionalidad.
Esto, a través de experiencias interactivas, de audiovisuales, de cómics y de varios personajes virtuales y reales que guiarán toda la experiencia para hacerla cercana y legible para todo el público", señala Giovanny Piedrahíta, Jefe de Escenarios interactivos de Maloka.
Después de aquella primera cápsula de sensaciones, se pasa a otro salón diseñado para entender, por medio de paneles con historietas, uno de los principales mensajes que deja este recorrido: y es que la necesidad de movimiento de los seres vivos para alimentarse, huir o defenderse fue la que logró que se creara un sistema nervioso y se desarrollara el cerebro.
"Lo que hemos dado en llamar pensamiento es la interiorización evolutiva del movimiento. El control cerebral del movimiento organizado dio origen a la generación y naturaleza de la mente", explica Rodolfo Llinás.
Un recorrido inquietante
La parte central del recorrido es un salón en forma de domo para 40 personas en donde la gente se encuentra con los protagonistas de este recorrido: Leonardo, un ingeniero curioso, que tiene la intención de fabricar un aparato que simule el cerebro, y que es interpretado por un actor.
Sofía, la hermanita inquieta, que traduce a un lenguaje más cercano todo lo que dice su hermano científico y Micaela, que es una neurona que le sirve de guía.
Estos dos últimos son personajes virtuales que cobran vida en la proyección del domo, desde donde conversan con Leonardo, que es un joven normal, lejano a la idea de científico convencional que la gente pueda imaginar.
"Se pasó por muchas ideas, desde un mago hasta el modelo del científico despeinado, pero optamos por este ingeniero inquieto, pues la idea es que la gente se sienta identificada y no trabajar sobre modelos preconcebidos. Así, el público en general, no verán la idea de ser científico como algo lejano", reitera la productora audiovisual del proyecto, Mónica Arroyave.
El cuarto personaje es el mismo público, que va entendiendo y se va sorprendiendo con su propio cerebro.
Caminando por el cerebro
Es como una región de entrenamiento cerebral, donde el motor que rige a los humanos también los engaña. Hay, por ejemplo, una rayuela que se distorsiona porque es una proyección que no es fija, y despista a los patrones de comportamiento que se tienen. También hay unas gafas que hacen que todo lo que está del lado derecho se vea al lado izquierdo.
Otro ejercicio que hace parte del final son las neuronas en espejo, mecanismo que permite ponerse en el lugar del otro e imitarlo. Con videos de personas que bostezan o ríen a carcajadas, los visitantes no podrán evitar repetir las mismas acciones por el efecto que causan en nuestra 'torre de control'.
Se trata de quitarle la solemnidad a la ciencia e incluir la diversión como ingrediente para acercarla al gran público, un rasgo de la identidad de Maloka, en sus doce años de existencia.
Conocer el cerebro es conocerse a sí mismo. Dentro de la revolución del conocimiento la emoción se está abriendo camino, algo que fue negado por muchos pensadores y religiones. Pero el pensamiento dura 800 milisegundos y la emoción va dentro de él", dice el neurólogo Roberto Amador, también asesor científico de Maloka desde sus inicios.
Todo este asombro, para hacernos caer en la cuenta de que el cerebro, motor maravilloso de nuestro universo, equivale apenas al 2 por ciento del nuestro cuerpo y solo necesita de la energía diaria de catorce vatios para funcionar. ¡Menos que la bombilla de una nevera!
Millonaria inversión
Del total de seis mil millones de pesos que aporta el Grupo de Energía Bogotá, mil quinientos millones de pesos se destinaron para esta sala. El resto irá al Cerebrarium y para la ampliación de Maloka, explica Sigrid Falla, directora de Investigación y Desarrollo de la institución.
La nueva fase se distribuirá en 23.000 metros cuadrados, a 16 metros de profundidad, para un total de 50.000 metros cuadrados. La obra, que ya tiene sus bases, costaría alrededor de 65.000 millones de pesos. Aunque cuenta con aportes de la Alcaldía Mayor y Colciencias, se espera inversión de la empresa privada y del Gobierno Nacional.
TARIFAS EN ABRIL
Horarios: lunes a viernes 8:00 a.m. a 5:00 p.m.
sábados, domingos y festivos 10:00 a.m. a 7:00 p.m.
Experiencias interactivas plus: $13.000
Cine 3D: $10.500
Plan Maloka (Cine 3D+Experiencias Interactivas): $18.000
Centro Interactivo Maloka (Cr 68D N° 24A-51)
Reservas Tel. 4272707 Ext. 1813 - 1201
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