Los procesos de producción y las formas de percepción que tienen
las artes en la actualidad, hacen que su concepción ya no esté solamente
centrada en objetos u obras de arte, sino en las diversas prácticas de
producción de sentido que implica su desarrollo. El sub-campo de las artes
en el Plan Decenal de Cultura para Bogotá 2012 – 2021 incluye aquellos
objetos sancionados por la tradición de cada disciplina, pero también
incluye prácticas que no necesariamente se traducen en objetos sino en
situaciones, relaciones, acciones y estéticas expandidas.
En consecuencia, cuando el Plan Decenal habla de las artes está incorporando
todo aquello que corresponde a la tradición canónica y también
a las prácticas emergentes constituidas por procesos abiertos y cooperativos,
en los cuales el artista tiende a convertirse en productor o programador de significados
que fluyen en muchas direcciones, al tiempo que los espectadores devienen en
colaboradores activos.
Las artes se encuentran en permanente redefinición y las prácticas
artísticas se desplazan tanto por su propio impulso creador, como por
la aparición de fuerzas emanadas desde los bordes y márgenes de
lo institucional que se caracterizan por la divergencia, buscando expresarse,
incomodar y desestabilizar las certezas habituales y los lugares comunes; trabajan
con la originalidad, la experimentación y la innovación, y obedecen
a sus propias dinámicas internas pero también a procesos históricos,
sociales, económicos y políticos.
Es evidente que cualquier definición de las artes se circunscribe en
un régimen de identificación de las mismas, un régimen que
hace posible que unas prácticas cobren visibilidad y sean validadas diferenciándose
de otras que no reciben esa legitimación. No hay arte sin una producción
discursiva que lo legitime como tal, por tanto, no hay definiciones estables
y definitivas. Algunos autores evitan definir qué es el arte para preferir
preguntarse cuándo algo es arte.
En cualquier caso, lo artístico remite a formas de experiencia y pensamiento
ligadas a la creación de sentido desde lo sensible y lo estético.
Las artes son un modo de ser del pensamiento creador que se materializa en prácticas
que involucran diversos lenguajes y materias expresivas. Este pensamiento se
estructura tanto desde las propias disciplinas artísticas, como desde
las relaciones interdisciplinares, o desde la incursión de las artes en
otros campos del saber, o desde su interacción con nuevos soportes tecnológicos,
o por la propia configuración cultural de una ciudad en la cual surgen
nuevas configuraciones de lo social, nuevas formas de ciudadanía, redes
de activismo, etc.
Hablar de las artes en una urbe tan compleja como Bogotá, con todo
su mestizaje, diversidad, multiculturalidad y diálogo con el mundo –con
lo regional, lo nacional, lo internacional y lo global-, implica reconocer este
esquema cambiante, de límites difusos y móviles en relación
con la sociedad.
El Plan Decenal reconoce los conflictos sociales, de distinción de
clase, de exclusión e inclusión y de posiciones hegemónicas,
que se tejen en torno a las artes. El sub-campo se define por la articulación
de agentes, instituciones, disciplinas, interdisciplinas, profesionales, aficionados
y públicos, en torno a las dimensiones de formación, creación,
circulación, investigación y apropiación, en las áreas
de artes plásticas y visuales; música; arte dramático; artes
audiovisuales; literatura y danza, en un juego de relaciones cuya dinámica
obedece a ciertas resistencias y reglas particulares.
Las artes como parte de la cultura se permean de otros campos – político,
económico, educativo, de las comunicaciones y las tecnologías,
ambiental, entre otros –, relación que termina aportando valor,
sentido y dinámica a sus propias prácticas. Se debe pensar en políticas
específicas y transversales que pongan en diálogo las diferentes áreas
artísticas y piensen la relación de las artes en términos
sociales y de mercado, asumiendo las mediaciones tecnológicas y entre
territorios, tan determinantes en la actualidad.
Como ejercicio de planeación, el interés del Plan Decenal de
Cultura para Bogotá 2012 – 2021 es hacer una delimitación
estratégica y operativa de lo que en el arte puede ser gestionable y objeto
de intervención estatal, entendiendo que existen procesos culturales que
no pueden o no deben ser intervenidos por la acción política.
Áreas artísticas disciplinares:
- Artes Audiovisuales
- Arte Dramático
- Artes Plásticas y Visuales
- Danza
- Literatura
- Música
Prácticas - Acción e Interacción-:
- Prácticas Disciplinares: Intercambios y exploraciones al interior
de cada área artística con herramientas propias de su quehacer
disciplinar.
- Prácticas Interdisciplinares o Interartes: Combinación
de lenguajes, poéticas y códigos entre las áreas artísticas
que posibilitan nuevas relaciones entre sus elementos expresivos.
- Prácticas Transdisciplinares: Áreas artísticas
en cruce con otras áreas como el diseño, el urbanismo, la filosofía;
las ciencias duras como la cibernética, la genética, la medicina,
la química, la biología, la matemática, la electrónica,
la ingeniería informática, la ingeniería de sistemas y las
ciencias sociales como la antropología, la sociología, la historia,
los estudios culturales. En este espacio también se encuentran las tecnologías
de la información y la comunicación (TIC), entre otras.
Dimensiones
- Formación: Comprende las prácticas educativas que van
desde la formación informal para la sensibilización y acercamiento
de aficionados a las prácticas de las artes, hasta las orientadas a la
formación en ámbitos académicos formales de la educación
preescolar, básica, media, vocacional, para el trabajo y el desarrollo
humano, pregrado y posgrado. Sus contenidos son específicos con relación
a las Artes y responden al diálogo de saberes, la calidad, la cobertura,
la pertinencia y la proximidad. Ésta dimensión no solamente está enfocada
a la creación, pues se extiende a las otras dimensiones: formación
para la investigación, formación para la circulación y gestión,
y formación en la apropiación.
- Creación: Comprende las prácticas que apuntan a la
realización de procesos, productos, obras, hechos o expresiones que a
través del pensamiento estético y poético reflejan, generan
e intensifican nuevas formas de percibir, entender, experimentar, criticar y
alterar las realidades. Surgen tanto desde las exploraciones al interior de las áreas
artísticas con herramientas propias de su quehacer disciplinar, como de
los intercambios con otras áreas del conocimiento.
- Circulación: Da cuenta de las prácticas que facilitan
la relación, el encuentro y la proyección de los resultados de
la creación, la formación y la investigación en las artes
con los diversos públicos haciendo uso de espacios físicos y virtuales.
- Investigación: Reúne las prácticas con las que
se teorizan, documentan, evalúan y analizan las distintas dimensiones
del sub-campo artístico. Incluye la producción de conocimiento
de carácter académico, la producción de textos de crítica
y la documentación que pretende dar cuenta de manera rigurosa de los distintos
procesos y dimensiones.
- Apropiación: Reúne las prácticas de apreciación,
valoración, resignificación, uso, intervención y transformación
de los productos, procesos y prácticas de las artes, por parte de la población.
Esta dimensión es estratégica para generar procesos de acceso,
sensibilización, disfrute, práctica aficionada y consumo de las
artes.
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