JOSÉ CELESTINO MUTIS, EDUCADOR Y SEMBRADOR DE LA EMANCIPACIÓN
Cuando José Celestino Mutis llegó al Nuevo Reino de Granada, se encontró con un mundo atrasado, anquilosado en viejas doctrinas. Desde un primer momento, desde que venía en el barco a América, les prometió a algunos tripulantes que al llegar a Santafé les daría algunas clases de matemáticas. Mutis no solo cumplió su promesa sino que en marzo de 1762 inauguró, en el Colegio del Rosario, el primer curso de esta materia. En el discurso de apertura de dicho curso, Mutis aseguró que la importancia de los estudios de matemáticas radicaba en que se desarrollaban en las naciones avanzadas y contribuían al progreso de los pueblos.
Según Mutis, “rústicos, sabios, seculares, todos en una palabra de cualquiera condición y estado deberían aplicarse al estudio de las matemáticas”. En la anterior declaración se evidencia que para él la educación debería abarcar a toda la sociedad y no únicamente a las clases privilegiadas.
Además del programa de Matemáticas, Mutis reabrió la cátedra de medicina, que no se dictaba desde hacía varias décadas. El director del curso fue el padre Isla, con quien Mutis graduó al primer grupo de médicos. Por tal motivo a Mutis se le reconoce como el padre de la medicina en Colombia.
Mutis expuso el sistema filosófico de Newton en la Nueva Granada y lo enmarcó dentro del plan de estudios de matemáticas, lo que le valió la acusación de la comunidad de los dominicos ante la inquisición. Los dominicos pugnaban por defender la tradición filosófica medieval y buscaban proteger el monopolio educativo, que estaba en sus manos. Mutis fue, pues, el introductor de la filosofía ilustrada en el Nuevo Reino de Granada.
Además de exponer las nuevas doctrinas de Newton, Mutis defendió el sistema copernicano. En los colegios de Santafé aún se enseñaba el sistema de Tolomeo. “La tierra no es el centro del Universo, el sol no se mueve mientras que la tierra sí”. Esas aseveraciones de Mutis, las nuevas teorías que promulgaba, desencadenaron un enfrentamiento ideológico entre la vieja escuela y la nueva que ésta última acabó ganando. Por fin había algo de polémica en la sociedad cerrada y resistente al cambio de La Colonia.
Puede decirse que Mutis le abrió los ojos a una sociedad alejada del progreso en todos los campos. En una época en la que no había radio, televisión, Internet; en la que no había ni siquiera luz, el modo de distraerse era la tertulia, la discusión, donde, en últimas se fraguaron los principios emancipadores
Aunque Mutis nunca participó en política, sus fieles discípulos de la Expedición Botánica prendieron la llama de la liberación y complotaron contra los españoles. El sabio Caldas y Jorge Tadeo Lozano, ambos ejecutados por los realistas, además de Salvador Riso, Sinforoso Mutis (sobrino del sabio) y Francisco Antonio Zea, son hoy reconocidos como próceres de la independencia. Mutis, pues, ayudó a abrir la mente a la élite neogranadina.
Enrique Pérez Arbeláez, reconocido mutisiólogo, explica claramente lo que constituyó la llegada de Mutis a la Nueva Granada. “Toda la vida de Mutis se convirtió en un continuado enseñar y enderezar voluntades: un perpetuo interés por la juventud para trascender hacia el futuro de la Nueva Granada”. Más adelante señala Pérez: Mutis, si no es el todo, es el principio y el germen de toda nuestra cultura”.
Bibliografía recomendada: Pensamiento Científico y Filosófico de José Celestino Mutis. Recopilación y selección de Guillermo Hernández de Alba. Ediciones Fondo Cultural Cafetero.
José Celestino Mutis y la Real Expedición Botánica del Nuevo Reino de Granada. Enrique Pérez Arbeláez Bogotá, Antares, Tercer Mundo S.A.
Fuentes: Guillermo Angulo. Director del periódico Ciudad Viva