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| Obras para Bogotá en el Bicentenario |
Cuatro casas, bienes
de Interés Cultural, fueron restauradas como parte de las obras del
Bicentenario.
La llegada masiva de españoles, que vinieron a Santa Fe en calidad de comerciantes y funcionarios, hizo que hacia la mitad del siglo XVII el gobierno local les destinará tierras al oriente de la carrera Séptima para que construyeran sus casas. Las viviendas, en principio de un solo piso, fueron construidas con tapia pisada. "Son unas casas grandísimas.
Son más desarrolladas que las primeras coloniales, y en ellas la influencia inglesa y francesa de papeles de colgadura, molduras y carpintería es lo que más vale", asegura Gabriel Pardo, director del Instituto Distrital de Patrimonio Cultural. Dentro de los elementos arquitectónicos que tienen algunas casas están balcones en patios y fachadas, carpintería de madera en puertas y ventanas, y la cubierta de teja de barro. En sus zaguanes, patios y decenas de alcobas, las viviendas guardan vestigios del modo de vida de sus nobles habitantes, que en ese entonces se asentaron en lo que hoy conocemos como La Candelaria. "En estas casas vivían las familias más prestantes de la ciudad, con apellidos tan importantes como De las Casas y Pardo Rubio. En general estas casas de la Colonia y de la República tenían una área para locales comerciales sobre la calle, en el segundo piso estaba el área social y en el primer piso estaban la zona de servicios", comenta Pardo. Las casonas también albergan en sus paredes, techos y habitaciones episodios y mitos que alimentan la historia colombiana.
De ellos es ejemplo la Casa de La Independencia, ubicada en la calle Décima con carrera Tercera, y una de las primeras en tener alcantarillado propio. "La casa fue habitada por Luis Rubio Ricaurte, quien hizo parte de los vocales que firmaron el acta de Independencia, que no se reunieron el 20 de julio, sino días después para cada uno firmar el acta. Al parecer fue alguien a la casas, recogió la firma y así surgió el nombre de Casa de La Independencia", explica Liliana Ruiz, arquitecta del Instituto Distrital de Patrimonio Cultural, quien también señala que los estudios para iniciar la restauración del inmueble están en proceso de aprobación.
La Casa de La Independencia y otras representativas, como la Casona de la Media Torta, la Casa Fernández y las Casas Gemelas, sobrevivieron al paso del tiempo, a terremotos, incendios y eventos violentos como el 9 de abril. Ahora, con ocasión de la celebración del Bicentenario, el Distrito avanza en su restauración, tal como ya ocurrió con la casa Sámano, donde funciona el Museo de Bogotá. "Se mantiene absolutamente todo. Desde una manija, hasta una puerta, cristalería de la época, papelería de muros que se restauran y carpintería", afirma el Director Distrital de Patrimonio Cultural.
La casa Fernández, que tiene cerca de mil metros cuadrados, es la sede
del Instituto Distrital de las Artes.
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