Esta emblemática urna fue cerrada por orden del Concejo de la época y se estableció que sería abierta el 20 de julio de 2010, con la presencia del Alcalde Mayor de la Ciudad, el Presidente de la República, el Presidente del Concejo y el Cardenal de Bogotá.
La histórica caja fuerte cuenta con tres llaves de seguridad que en 1911 fueron entregadas al Presidente de la República, al Arzobispo de Bogotá y al Notario Segundo de la Ciudad. Hasta hace pocos días ninguna de las tres llaves había aparecido para el acto de apertura, lo que obligó a la Administración Distrital a contactar a la empresa ‘Fichet’ constructora de la urna, para que diseñara unas nuevas llaves, sin embargo, una gran noticia se dio a conocer en el palacio Liévano.
“El pariente del notario nos contó que él se la entregó, le contó un poco lo que era la historia, está muy bien empacada, muy bien marcada, es una caja en madera bellísima con todas las instrucciones: que esa llave se puede utilizar el 20 de julio de 2010.” Informó el Alcalde Samuel Moreno, quien confirmó que el acto de apertura será el próximo martes 20 de julio a las 7 de la mañana.
El pasado 30 de junio, día en que en la Casa de Nariño se dieron a conocer las actividades del bicentenario, un medio de comunicación dio a conocer a la ciudadanía este inconveniente para la celebración de esta fiesta de independencia, lo que motivó a un ciudadano, pariente del Notario Segundo de Bogotá en 1911, a entregar la llave que hace un siglo estaba a cargo de su familiar.

La llave fue guardada durante más de 50 años por la familia de Adolfo Urdaneta Laverde, quien fuera, en los años 60, notario segundo de Bogotá. El funcionario, al irse de ese cargo, se llevó la llave, temía que se fuera a perder con el cambio de sede de la notaría.
Urdaneta guardó la llave en la biblioteca de su casa de La Cabrera, norte de Bogotá, y, antes de morir, en 1989, les solicitó a sus familiares que la entregaran a quien correspondiera para que se pudiera abrir la urna. Luego, la esposa del notario la conservó hasta que falleció en 2003. Su hija y el esposo de ella se la llevaron a su casa y, cumpliendo con lo ordenado por el notario, la entregaron a la Alcaldía de Bogotá. "Cuando me enteré que no iban a poder abrir la urna pensé que sería la oportunidad para hacer realidad la petición de mi suegro", contó el hombre que entregó la llave.
Esta urna de origen francés reposa en el Museo de Bogotá y una vez abierta será reparada y quedará en el Archivo de la ciudad como pieza de colección. El alcalde mayor Samuel Moreno será el encargado de informarle al país el contenido de este tesoro donde se guardan la memoria de Bogotá.
La Administración Distrital con el fin de preservar el legado de los bogotanos, abrirá una convocatoria para crear una nueva urna, como acto de conmemoración del tricentenario de la independencia, donde se guardarán objetos y documentos representativos que narren la memoria de la ciudad del siglo XXI.
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