Articulación con la
política pública

POR: GERMÁN REY

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“Leer es volar” nace como un esfuerzo concertado entre la Secretaria de Educación y la Secretaría de Cultura, Recreación y Deporte de Bogotá. Se trata por una parte de un plan que involucra a dos áreas fundamentales de la gestión pública —la educación y la cultura— y que se dirige a una diversidad poblacional conformada por niños y niñas, estudiantes, jóvenes, maestros, cuidadores, artistas, gestores culturales e instituciones como escuelas, bibliotecas, museos, entre otros.

Líneas estratégicas del Plan Distrital de Lectura y Bibliotecas “Leer es volar” y su relación con la Biblioteca Digital de Bogotá

Promover la lectura y la escritura desde la primera infancia:

Es importante pensar en la diversidad de las lecturas y las escrituras que se está generando precisamente entre los niños y los jóvenes de la ciudad al ingresar en el ecosistema digital. Se requieren, por tanto, varias acciones que puede potencializar el Plan:

  • Transformación de las percepciones, especialmente de la escuela y los maestros, sobre la participación de niños y jóvenes en el nuevo entorno digital. En la Mesa de Cultura Digital del plan se propuso con acierto el estímulo de etnografías que exploren las experiencias tecnológicas de los nativos digitales, pero también las de aquellos que sin serlo (por ejemplo, los maestros o los padres) se deben enfrentar diariamente a los fenómenos que conforman la nueva cultura digital.
  • Incorporar a los procesos de enseñanza-aprendizaje de la lectoescritura las competencias relacionadas con los contenidos y prácticas digitales.
  • Formar a profesores de lectura y escritura en el uso de tecnologías para la activación del aprendizaje en la escuela (Tecnología para la mejora de la educación: experiencias de éxito y expectativas de futuro, Francesc Pedró).
  • Ofrecer en la Biblioteca Digital de Bogotá contenidos digitales para el aprendizaje de niños y jóvenes en los centros educativos, así como posibilidades de creación de contenidos a través de recursos como aplicaciones específicas.
  • El Plan contempla la formación de bibliotecarios y maestros y la BDB puede ampliar el acceso de niños y niñas a materiales infantiles interactivos y en línea. También es explícito en recalcar que el Plan desarrollará una política de textos escolares que fomente el vínculo entre las competencias de lectoescritura y el gusto de la lectura “desde diferentes temas, formatos y dispositivos”. En el Plan Nacional de Lectura y Escritura liderado por el Ministerio de Educación se afirma que busca que todos los niños y jóvenes del país cuenten con libros y materiales de lectura de calidad que les ayuden a fortalecer sus procesos de aprendizaje y a mejorar sus competencias en lectura y escritura. De ahí la entrega de su Colección Semilla.

Fortalecer, modernizar y articular las bibliotecas públicas y escolares

En el Plan Nacional de Lectura y Escritura del Ministerio de Educación se dice expresamente que se deben crear o fortalecer las Bibliotecas escolares, entendidas no como lugares en el que se depositan los libros, sino “como un espacio que se articula con el proyecto educativo de la nación, con el proyecto educativo institucional y con el currículo mismo”. Se reconoce de ese modo que “la escuela y la biblioteca escolar son los espacios ideales para incidir en el comportamiento lector y en la comprensión lectora, así como en sus producciones escritas”. Aunque no se menciona específicamente la relación entre lectura, ecosistema digital y educación, el Plan menciona la necesidad de tener una “estrategia de redes sociales basadas en la web, que alimente permanentemente comunidades de interés sobre el tema de lectura y escritura”. Un propósito fundamental de la BDB sería entonces:

  • Vincularse con las diversas modalidades de bibliotecas y desarrollar servicios que puedan dirigirse hacia las escuelas y centros educativos de la ciudad para tratar de superar la notable desventaja que tiene un número importante de escuelas y colegios del Distrito que no cuentan con biblioteca escolar.
  • Generación de comunidades de lectores y sitios virtuales de encuentro e intercambio de prácticas y experiencias de lectura
  • Suministro de recursos tecnológicos para cualificar la lectura y la escritura cuyos resultados puedan compartirse en la biblioteca digital
  • Programas de alfabetización y formación de competencias para desempeñarse adecuadamente en el entorno digital
  • Reconocimiento social de propuestas y experiencias educativas de lectura y escritura, tutoriales y acompañamiento virtual de prácticas de lectura y escritura, entre otros.

Fomentar la investigación, la evaluación y el diálogo de saberes frente a la cultura escrita.

Será muy clave hacer el seguimiento de la relación de los nuevos modos de leer con los nuevos modos de escribir que están surgiendo con el uso de las tecnologías. Según los estudios nacionales y distritales aumenta la lectura en internet, así como la utilización del correo electrónico, los chats y los blogs. Como se señaló en la Mesa de Cultura Digital, convocada por el Plan de lectura “Leer es volar”: “No se trata solamente de crear la Biblioteca Virtual de Bogotá. Esto es uno de los proyectos importantes del plan y será abordado en la presente reflexión. Pero el tema va más allá: ¿cómo garantizar desde las políticas públicas la apropiación social del conocimiento en el entorno digital? ¿Cómo contribuir al desarrollo de las capacidades digitales de los ciudadanos para que puedan acceder a la información, construir contenidos culturales, crear y compartir conocimientos y relacionarse de manera activa con otros, próximos y lejanos?

“Leer es volar” nace como un esfuerzo concertado entre la Secretaria de Educación y la Secretaría de Cultura, Recreación y Deporte de Bogotá. Se trata, por una parte de un Plan que involucra a dos áreas fundamentales de la gestión pública –la educación y la cultura- y que se dirige a una diversidad poblacional conformada por niños y niñas, estudiantes, jóvenes, maestros, cuidadores, artistas, gestores culturales e instituciones como escuelas, bibliotecas, museos, entre otros.

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Acciones digitales en el marco del Plan Nacional de Lectura “Leer es mi cuento”
Un primer contacto con lo digital es el reconocimiento que hace el Plan al acceso y circulación de la información y el conocimiento como un objetivo del estímulo de la lectura y la escritura.

  • Un acción muy destacable en este sentido es la creación por parte del Ministerio de dos portales: Maguaré para la primera infancia y Maguared para los cuidadores, padres de familia y maestros.
  • La BDB tiene en estos dos portales un ejemplo del uso de tecnologías digitales para la promoción de la lectura y la escritura fuertemente enraizado en diferentes manifestaciones del patrimonio inmaterial del país, una estrategia de participación, y un conjunto de señas de identidad que se relacionan con la vida simbólica de niños y niñas. También es un ejemplo de conversación de la lectura y la escritura con la música, los relatos populares, el medio ambiente y los valores de la convivencia pacífica.
  • A estas líneas de trabajo el Plan “Leer es mi cuento” suma programas de formación para bibliotecarios, a través de la Biblioteca Nacional de Colombia, que tienen en cuenta la formación tecnológica en gestión bibliotecaria además de la formación virtual y digital. A través del Proyecto uso y apropiación de TICs se busca dotar a las bibliotecas públicas con computadores y tecnología complementaria (tabletas, pantallas, proyectores, impresoras, etc) y software.
  • La BDB deberá apoyar estas iniciativas en coordinación con las entidades del sector que las llevan a cabo, posiblemente especializando su labor para una mayor eficiencia.

Consideraciones para tener en cuenta de la Mesa de Cultura Digital del Plan “Leer es volar”

Las preocupaciones planteadas por la Mesa son legítimas y complementan las relaciones particulares entre el Plan y la Biblioteca Digital de Bogotá en la medida en que se interesa por el papel del nuevo ecosistema digital en los procesos de conocimiento que se dan, circulan y se apropian en la ciudad, no sólo por parte de los sujetos de la comunidad educativa (maestros, bibliotecarios, niños, niñas, jóvenes y padres de familia) sino también por todos los ciudadanos sin discriminación ninguna.

Hay una gran tarea educativa que rebasa a la institucionalidad educativa distrital y que tiene en cuenta la relevancia del conocimiento y la información en la vida cotidiana de los ciudadanos. En otras palabras: ser ciudadano hoy significa poder tener autonomía, dominio y creatividad frente a las tecnologías y lo que ellas permiten y facilitan. La BDB debe proponerse contribuir a esta tarea que no se define explícitamente en el Plan. A continuación se analizan algunas preocupaciones expresas en la Mesa de Cultura Digital:

  • Existencia y complementación de diferentes modalidades de lectura y la necesidad de abrir las puertas a otros contenidos que no sean necesariamente literarios. Es lo que Bernard Lahire ha llamado la “lectura de gestos”, frente a la “lectura de interpretación”. Mientras en la segunda están los textos literarios, en la primera se comprenden aquellas lecturas ancladas en realidades cotidianas.
  • Fortalecimiento de la conectividad. Los datos que muestran una permanencia de la brecha digital especialmente en los sectores populares y en los niveles educativos bajos y la necesidad de una alfabetización digital de los maestros como una política pública consistente y urgente. “Hace falta pensar desde la política cómo lograr que los profesores inicien la actualización frente a estos cambios, esto no se le puede delegar a los esfuerzos individuales de cada profesor. Desde la SED, se debe plantear una política pública relacionada con la lectura digital”.
  • Interés por conocer y evaluar los recursos y contenidos digitales que el Estado está ofreciendo al sector educativo y en general a los ciudadanos. Como se afirma en la Mesa “la cultura digital exige una participación activa del lector ya que está inmerso en la hiperlectura. La mediación, el eje de las prácticas, debe ser la producción del conocimiento. Lo digital transforma las prácticas y vivifica las experiencias”.
  • La lectura digital o los nuevos modos de leer no son simplemente prácticas que transcurren en soportes nuevos y diferentes. El mundo digital propone un conjunto de conceptos nuevos que redimensionan el acto de leer. Los asistentes a la Mesa del plan de Lectura de Bogotá lo dicen así: “Leer dejó de ser posar los ojos, se pasó a una lectura sensitiva. La prioridad está en sustentar la práctica en los propios fundamentos del mundo digital que presupone fundamentos epistemológicos propios de lo digital” y además confirman los tránsitos y relaciones de la lectura y la escritura entre el mundo analógico y el digital. “La promoción de la lectura debe ser valorada desde lo análogo y lo digital, hay que ver que hay en uno y otro, y cómo se complementan. Los promotores de lectura están siendo exigidos por los nuevos formatos y se enfrentan a las necesidades de los lectores. Cuando se tenga claro cómo es el lector se identifica cómo se debe formar el promotor de la lectura”.

Algunas ideas de la Mesa de biblioteca pública escolar para el Plan "Leer es Volar":
Las bibliotecas deberían convertirse en lugares de transmisión de sentidos (artísticos políticos culturales etc.,) promoviendo la cultura informacional, esto es, la utilización de recursos de información de toda índole para resolver problemas cotidianos ya sean académicos, existenciales o de otro tipo.

  • Compartir saberes está asociado a comunidades de aprendizaje, lo primordial de las bibliotecas es poner a la gente en diálogo.
  • Generar intencionalmente desde la biblioteca los espacios que generan conocimiento, que sean como laboratorios de creación. Sin embargo, hay vacíos porque no se han tenido en cuenta las etapas para llegar a esto, hace falta preparación.
  • El tema de los laboratorios de creación artística es una gran herramienta para que la biblioteca responda a la diversidad cultural. Estos laboratorios permiten que la comunidad tenga la posibilidad de investigación y de creación. La biblioteca como sitio de experimentación.
  • La biblioteca debe ser un centro de producción de contenidos.
  • Facilitar el acceso, el préstamo a domicilio, el préstamo interbibliotecario, el acceso remoto.
  • En la Biblored no es visible el tema de la memoria. Los usuarios quieren encontrar la historia de su localidad: estudios serios, fotos de lo que fue su localidad, relatos. Debe haber un espacio físico y concreto en la biblioteca que tenga recursos bibliográficos, recursos informativos, registros auditivos.
  • Hay que identificar entonces las prácticas de memoria de los niños y jóvenes, su manera de registrar y fijar ciertos hechos. Las bibliotecas públicas deben identificar esas prácticas de memoria y cerrar las brechas: los youtubers tienen sus propias prácticas de memoria, hay que crear lazos con ellos, por ejemplo.

Carácter de la mediación en los procesos de lectura y el papel de los mediadores en una biblioteca digital

Hacer una Biblioteca Digital es operacionalizar un proceso mediador, en este caso, en el campo de las lecturas y las escrituras en la ciudad. En efecto la BDB es un nuevo mediador institucional y no simplemente una estrategia de mediación. Las tecnologías de la información y la comunicación configuran un área de mediación entre los ciudadanos, la lectura y la escritura en el entorno de la ciudad. Mediación porque facilitan su acceso a la información y el conocimiento, estimulan el vínculo de la lectura y la escritura con los contenidos digitales, generan oportunidades de ingreso a colecciones, portales interactivos, tutoriales, aplicaciones y otros dispositivos y favorecen la alfabetización y el desarrollo de competencias de la comprensión digital.

El tema de la mediación fue un tópico que apareció frecuentemente en la mesa de cultura digital del Plan “Leer es volar” junto con otros igualmente persistentes como la creación de contenidos y conocimiento, la democratización, la relevancia de las redes, la diversidad de la oferta y el significado de los entornos digitales para la educación.

Sobre la mediación se puntualizó que el mediador debe tener la capacidad de proporcionar las herramientas para búsquedas efectivas en Internet; esto implica la formación de mediadores distintos o de otras maneras de mediar. La biblioteca debe ayudar a encontrar los recursos y poner a disposición dispositivos digitales de diferente índole; se busca un sujeto prosumidor. Un mediador que abra la posibilidad de que haya encuentros con los otros: creación de redes y relaciones con los demás (no autistas). Lo digital requiere de una mediación para la construcción del conocimiento, construcción de lectores críticos y argumentativos.

La creación de contenidos resalta el papel activo y creativo de los lectores. Como se afirmó en la Mesa de Cultura Digital, habitualmente se cree que todo lo que tiene que ver con lo digital se concreta en el manejo de las herramientas pero no se piensa en términos de contenidos y en las prácticas de lectura y escritura que allí suceden. Incluso los jóvenes tienen una visión restringida de lo que ofrece Internet: se limita a las redes sociales. Aquí es clave la mediación para explorar todas las posibilidades que ofrece lo digital porque el volumen de información a la que se puede acceder es enorme: hay que desarrollar capacidades para discriminar, para valorar la información que llega, saber discernir. Con la mediación debe estar la medición: habría que analizar qué prácticas de lectura hace la gente y cómo navega. No es solamente curaduría de contenidos, es el papel de los ciudadanos en la producción de información y la creación colectiva.

Los mediadores de la lectura y la escritura son tradicionalmente los maestros, los bibliotecarios, los padres de familia, los cuidadores, entre otros. En la evaluación del Plan de lectura “Leer es mi cuento” (2015) se lee que “La misión del bibliotecario como agente mediador entre los libros y los niñas y las niñas es sin duda una de las razones por las cuales el programa consigue generar los resultados que se han evidenciado a lo largo de este capítulo. No es arriesgado pensar que el auge de una biblioteca depende mucho del talante y la entrega del bibliotecario, de las actividades que propone y el conocimiento que tiene sobre los recursos de los que dispone. Por lo anterior es importante lograr una mayor sensibilización para que los bibliotecarios cada vez más entiendan que la población de la primera infancia es una de las prioridades de su gestión”.

Sobre el enfoque de acceso y mejoramiento de los hábitos de lectura de la población colombiana, debe admitirse que el programa no ha logrado atraer a un conjunto significativo de nuevos usuarios de bibliotecas. Esta realidad resulta preocupante por dos motivos. Uno es que la inversión realizada para dotar a las bibliotecas y formar a los bibliotecarios está siendo utilizada mayoritariamente por personas que ya tenían contacto con la bibliotecas y en ese sentido, está mejorando condiciones ya existentes pero no ampliando la base de nuevos lectores. El otro motivo que causa preocupación es que los impactos conseguidos son robustos y están concentrados mayoritaria y precisamente en el grupo de nuevos usuarios de la biblioteca y de la colección. Lo que esto significa es que los aportes positivos que reciben las familias que ya son usuarias no son tan significativos y que, por lo tanto, si no se logra ampliar la base de usuarios, el programa nunca generará los efectos esperados. En ese sentido, si bien el retorno obtenido es positivo, el programa tiene un enorme potencial de crecimiento”… y que “se puede afirmar que Leer es mi Cuento no ha sido eficaz para profundizar la apropiación social de las bibliotecas.
Tomado de Leer es mi cuento. Libros para la primera infancia, retorno de una inversión en el país, Claudia Rodríguez y otros seis autores.

Creación de contenidos y otras formas de participación y generación de conocimiento.

La política debe contribuir al fomento de iniciativas de creación y conservación colectiva de la generación de conocimiento. Es necesario un modelo abierto en el que haya corresponsabilidad en la preservación del conocimiento. También el modelo debe propiciar la creación colectiva tanto de las instituciones, como los ciudadanos. Desde la política pública es necesario hacer la distinción entre el uso de la información y generar conocimiento. Bajar y procesar no es lo mismo. El conocimiento es una diversidad de informaciones, pasa por la interpretación que hace un sujeto. No es solamente saber dónde está la información.

La generación de redes es otro tema central para la BDB que está muy respaldado por las opiniones de los integrantes de la Mesa de Cultura Digital. Existen en educación muchas redes: ¿qué sucede en estas redes? ¿La cultura digital las facilita? ¿Hay aprendizaje colaborativo? ¿Hay más innovación? ¿Son modelos exitosos? ¿Qué dificultades y aciertos tienen? Hay algunas redes que tienen alcance internacional (red de docentes, red de lectura, escritura y oralidad, red de danza, red de investigadores). Hay que hacer un estado del arte de lo que ya hay.

Los espacios propicios no solo son físicos, sino también digitales. ¿Cómo es un espacio digital propicio? Debe ser un espacio que facilite el acceso a contenidos de calidad y a crear los propios contenidos. Debe tener espacios para interacción social. Hay personas que muestran sus capacidades más fácilmente a través de lo virtual (esto se ve claramente en la formación virtual). Cuando se lee en un medio electrónico se puede empezar a interactuar más fácilmente con otros. La lectura de un libro físico en un espacio físico no implica la posibilidad de interacciones de manera tan inmediata. Además, quien lee un libro electrónico puede acceder a otros contenidos. Las prácticas claramente se transforman. Quien es buen lector en lo físico tiene mayor oportunidad de ser un buen lector digital.